lunes 28 de mayo de 2007

Deberes

Tengo que tomar una decisión, pienso mientras mis pies siguen pedaleando con la desgana que produce una calurosa tarde de agosto. Tengo que seguir adelante aunque no sepa para qué y admitir que el tiempo pasa y tengo quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve años y aún no he vivido. Tengo que regresar, hacer la maleta y dejar una nota cariñosa de despedida. Tengo que poner tierra de por medio. Tengo que volver a hacer lo que me dicta el corazón. Tengo que recuperar la habilidad de sacar conejos de la chistera. Tengo que aprender, aprender de nuevo que yo soy yo y mi discurso, y que mis circunstancias son sólo pegatinas de quita y pon y no tatuajes como Ortega y Gasset quería hacerme entender. Tengo que empezar a vivir mi vida donde termina el film.

Yo... trabajo y trabajo.
Debo substituir tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar de nuevo la esperanza.

1 comentarios:

Patafísico dijo...

AMIBORRARME

¡Cágate! (Una expresión que uso nunca y menos con público). Llevo unos tres años de parásito en vidas ajenas. Todas ellas parecen construirse hacia la perfección, que es el único estado irreprochable, y ahora, después de conocer mis límites, no dejaría siquiera pegatinas de mi estancia y desaparecería.